Chingas a mi chavo! De veras mamá?


Chingas a mi chavo! De veras mamá? Lo veo y no lo creo. Que pena por la pendeja, le pasa por discutir con su chico. El tenía una llamada importantísima y la ultra desesperada se molestó cuando dijo que era lo más importante al del tel. De berrinches se marcha y la cuero de su madresita aguardó como hiena. Fue a comer esa vergota y no dejaba que el tipo la mirara. Eso sí, cuando le va entrar a su concha rica se espanta. La veterana le convenció y siguieron en su chingadera. Cuando vuelve la hija, bien cabreada, quedó reclamante y observando como seguían hasta que eyaculaba en su boca.