Hembra rojiza atravesada por un rabo negro


Hembra rojiza atravesada por un rabo negro del amigo de su papá. Se hospedaba en la casa y durante todo ese tiempo, ella tenia fantasías con esa bestia humana. Para el colmo, no aguantaba y se manoseaba constantemente. Un día el Sr tuvo que ir a la oficina, sin dar vueltas se fue directo a la recamara donde dormía desnudo. Sujeta la picha y lo despierta. Reacciona sorprendido pero tras decirle que el pariente salio, deja mamarse y surge lo sabroso.

Chupa entretando habla sucio ya que las ganas eran enormes. Su ostentosa almeja casi tan roja como su pelo, obtuvo sobresalientes chupeteos. Sin dejar de aludir las tetasas lengüetadas. Se pone al máximo al instante que ese nabo penetra azotando todas sus paredes vaginales.