No es inteligente, pero nos lamemos el tesorito


No es inteligente, pero nos lamemos el tesorito cuando voy a su hogar. Le fui a dar lecciones de cocina, y como toda una lesbiana latina, la convencí de chuparnos. Bien mojadas nuestras vaginitas y ella que se iba a casar pronto, mi deber era dejar la cocina. Más bien dicho, dejar la enseñanza porque ahí mismo nos cogimos. No puedes vivir únicamente de los tacos y enchiladas jeje. Tienes que abandonar por unos días el puesto más cercano y alimentarte de otras cosas. Me refiero a que además de lamer nuestros órganos, hicimos una grandiosa tijereta vaginal debajo de las despensas.